"Promesas del Este" nos trae un retrato pormenorizado de la mafia rusa asentada en la ciudad de Londres como observadora principal de sus pasos.
David Cronenberg deja su sello en esta película de forma candente, no se anda con remilgos a la hora de rodar la violencia, y tampoco a la hora de plasmar la realidad en la mafia. De hecho, la verosimilitud con la que narra la historia es uno de sus principales aciertos. Y otro de sus virtudes indiscutibles es la presencia de un Viggo Mortensen en estado de gracia, que convierte su personaje en el eje principal de la cinta, y a medida que avanza su reconstrucción, avanza la intriga, las miradas en el interior de los mecanismos de la mafia, su relación extrema con el personaje de Naomi Watts, etc.
También es cierto que no es una película para todos los públicos; y no lo digo por sus diminutas (y desgarradoras) muestras de violencia, si no que por la forma en que Cronenberg ha decidido relatarnos la trama. Desde aquí recomiendo la entrada al cine con la mente abierta a conocer más de cerca los mafiosos rusos y no tanto esperando un thriller adrenalítico.
Lo mejor: Viggo Mortensen desenvolviéndose en un personaje que va a su medida.
Lo peor: quizás el personaje de Naomi Watts esté un pelín desaprovechado, a pesar del gran trabajo de la actriz.
spoiler:
¡¡¡No soporto los besos finales entre los protagonistas, cuando no se conocen de nada!!!
Y más en esta película cuando los personajes están tan enfrentados.
De verdad, de verdad de la buena que esos besos quedan mal en este tipo de películas.