El señor Kitano aparte de las locuras de Humor Amarillo tenía otra faceta, la de hacer buen cine. Esta película es el tránsito de la belleza a la obra de arte, es una de esas joyas que surgen de vez en cuando. La verdad es que me la recomendó un amigo y desde entonces estoy pegado a la filmografía de este director, de este artista del género. Son de las películas que te dejan en un estado de tristeza absoluta que agitan y remueven tus sentimientos y te dejan planchado en el sofá o donde estés en ese momento.
spoiler:
El final hace que llores y pienses que es lo que realmente vale la pena de esta vida.