Tuvo que ser en Londres y no en Nueva York, y tuvo que ser en un drama con toques de thriller y no en una comedia, donde el gran Allen creara su mejor película hasta la fecha, seguida muy de cerca por Poderosa Afrodita. Un guión de los mejores que ha habido en décadas, con interpretaciones muy buenas. Woody consigue sacar la sensualidad y el erotismo que no consigue Michael Bay en La isla de la diosa Scarlett Johanson, y Jonathan Rhys Meyers hace un papel soberbio, por muchas críticas que haya tenido.
Perfecta la banda sonora con toques operísticos, al igual que la fotorafía. Y desde aquí un toque de atención a Hollywood por no considerar a esta película como una de las favoritas a los Oscar. Si es que los hay sin cerebro.....
spoiler:
- la escena del asesinato y la trama que le sigue se asemeja al mejor Hitchcock.