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Diario de un escándalo, y el de una Judi Dench soberbia.
Desde el inicio, se nos narra la historia con la voz en-off de Judi Dench. La película nos define su personaje a través de lo que nos va contando. Se trata de sus pensamientos, suelta esas verdades que pensamos pero no decimos, tal vez crueles e hirientes. Todo el desarrollo y los acontecimientos se nos muestran a través de su particular prisma, una prisma que aporta a la película un ritmo e interés encomiables. Eyre demuestra una innata elegancia dirigiendo, tanto a sus actrices como el ritmo de la película.
El campo dónde la película logra hacerse grande es la interpretación, de eso no hay duda. Por un lado, la cada vez más guapa y magnífica Cate Blanchett compone un personaje algo despreocupado, tranquilo, amable pero también insatisfecho. Insatisfecho de cargar con su familia y deseoso de probar algo nuevo, algo que le haga disfrutar como hacía tiempo que no hacía. La premisa de la profesora que se lía con el alumno puede parecer un tanto banal, pero al igual que en Juegos secretos (Little children), tal y como está mostrada es toda una cualidad para mostrarnos el desconcierto del personaje, su vacío interior y su necesidad de probar ago nuevo. Esto está muy bien explicado en la película, así que mejor que la veais y deje de diseccionarla.
Judi Dench está realmente asombrosa, su interpretación es absolutamente prodigiosa, y compone uno de los personajes más reales, creíbles y cuarrados de los últimosa tiempos, sin exagerar. Su personaje perdura una vez acabada la película, y en mi opinión es la “ganadora” del duelo, sin menospreciar el también excelente trabajo de Blanchett, pero es que hay que rendirse a los pies de esta mujer. Su personaje nos ofrece por un lado, un estudio de personalidades entre ella y Blanchett de lo más interesante a la vez de un estudio acerca de debilidades humanas. Y por otro lado, un espléndido retrato de la soledad y sus consecuencias, de la necesidad de tener un amigo a tu lado y de la fidelidad que se le debe a ese amigo. También habla de la lamentable situación de los institutos actuales y de la ducación que imparten a unos problemáticos alumnos. Realmente hay ese ambiente. De eso y más nos habla el personaje de Dench, como ya digo, uno de los más logrados, complejos y creíbles de los últimos tiempos. Yo le habría dado el Oscar a Dench. Muy bien lo tuvo que hacer Helen Mirren para superar a semejante peso pesado de la interpretación, dándonos clases de cómo se debe interpretar en cada escena en la que aparece. Bill Nighy también lo hace bien, pero su papel no tiene especial relevancia (más que al final) y pasa bastante desapercibido, sobre todo ante las dos actorazas que le han tocado. -->
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: En el aspecto técnico destaca una clásica puesta en escena, que no se aparta de lo convencional y una fotografía elegante, pero sin aportar innecesarias florituras y movimienos a una historia que no le hace falta. La música es genial. Casi es mi prototipo de música en una película. Yo le habría dado el Oscar a la mejor banda sonora. Esas notas que se repiten a lo largo del metraje van aportando intensidad (destacando el clímax final entre las dos actrices) e inconscientemente, dando ligereza al desarrollo, haciéndose el aburrimiento una tarea realmente difícil. La duración apenas sobrepasa los 90 minutos, y sin embargo, uno tiene la sensación de que cada minuto ha sido aprovechado al máximo y de que no falta ni sobra uno sólo.
Así pues, nos queda una película muy bien llevada a cabo, intensa, con un duelo de actrices histórico, múltiples reflexiones acerca de la insatisfacción, la soledad, el deseo, la amistad, la lealtad o el prejuzgar a las personas sin conocerlas a fondo. Muy recomendable.
Cinematic 
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