Todas las críticas que he leido coinciden en destacar el “clasicismo” de Ang Lee. Permitidme una comparación entre dos historias de amor y política que reconozco que pudiera parecer imposible: “Deseo, Peligro” de Ang Lee con “Casablanca” o, mejor aún por lo chirriante, con“Ninotchka” . Sin duda que ambas serían ejemplo de clacisismo en la puesta en escena y en la dirección de actores (Joan Chen está espléndida). A partir de aquí, serían los ejemplos más contrapuestos en otros de los elementos del cine “clásico”, tales como el uso de la elipsis o del ritmo narrativo. Ang Lee ha filmado una película con un metraje que del mismo modo que tiene más de dos horas, podría tener tres, cuatro o las que fuesen.
En mi opinión “Deseo, Peligro” es una correcta película de amor, cuidada y sensual, a la que le sobra una hora. Y es una pésima película política, superficial, tópica y prescindible, sobre la resistencia patriótica al invasor.
spoiler:
Me explicaré:
Con respecto al metraje de la película, del mismo modo que Ang Lee ha llenado esas dos horas con una decena de encuentros entre los rebeldes, o entre esposas ociosas jugando a una especie de dominó; o entre los dos amantes, podría haber añadido otra media docena más de encuentros rebeldes, partidas de dominó o citas sexuales. Todos los encuentros son iguales, exasperadamente repetidos. Cambia el lugar (Hong Kong, Shanghai, o ni eso) y cambia el kamasutra (de frente, de lado, o ni eso). Para Lee el tiempo fílmico carece de la importancia que tenía para Lubitsch o cualquier otro “clásico”. ¡Y no digamos ya la elipsis!
Y finalmente me repito en el spoiler: “Deseo, Peligro” es una correcta película de amor, cuidada y sensual, a la que le sobra una hora. Y es una pésima película política, superficial, tópica y prescindible, sobre la resistencia patriótica al invasor.