|
La cara pacífica de Kitano
Casi todo el mundo coincide en que esta película tiene "algo", concretamente algo nuevo, innovador, genuino... quizá incluso personal e intransferible, una característica que poseen casi todas las producciones de Kitano. Pues bien, yo no lo puedo negar, porque también lo he notado. Sin embargo, en "El verano de Kikujiro" no todo son logros, sino que también flaquea en algunos aspectos, aunque ni son muchos, ni fundamentales. La narración a veces se encalla de una forma no provechosa y la actuación del pequeño Yusuke Sekiguchi peca a veces de demasiada inexpresividad, aunque es funcional y de hecho este niño cargó con un trabajo globalmente elogiable. El relato a veces toma cierto aire épico y melancólico que luego no encaja con el desarrollo del guión y las expectativas que genera. Pero ya basta, déjenme ahora alabarla un poco. Los métodos de Takeshi Kitano a la hora de filmar resultan exquisitamente reveladores; una de las cosas que más admiro de este film son algunas tomas que el director intercala entre escena y escena: una calle, una pelota, una bicicleta, un cajón... Es difícil de explicar, pero resulta fascinante. También se ha de comentar la como mínimo curiosa anécdota de que no confeccionó guión alguno para la película, sino un simple borrador, a partir del cual iba redactando los diálogos sobre la marcha antes de rodar las escenas. Personajes entrañables, combinaciones inusuales pero efectivas, elipsis notables, imágenes bellas, divagaciones oníricas... Todo ello aderezado con una música magnífica.
GoVegetarian 
|