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"Es milagrosa"
Magistral, magnífica, emocionante, fabulosa, estupenda, insuperable, fantástica, inquietante, divertida, triste, marvillosa, soberbia, sublime, grandiosa, excelente, genial, hermosa, impresionante, deslumbrante, sorprendente, imprescindible, excepcional, poderosa... y, como la obra que lee Salieri de las partituras originales de Mozart en esa genial escena, milagrosa.
"Amadeus" es una obra maestra donde las haya. Siendo la versión cinematográfica de una obra teatral que narra la vida de uno de los mayores compositores de la historia de la música, viene a ser históricamente incorrecta teniendo en cuenta que hay muchos aspectos sobre la vida de Mozart, como su muerte, que hasta hoy todavía no se les aporta una historia de la que se sepa su autenticidad al completo. Teniendo eso en consideración, la película no pierde su completa calidad, ofreciendo la vida del compositor de una manera convencional y narrada con una perfección que la dota de obra maestra.
Es impresionante ver el modo tan magnífico en que se expresa esa fusión de admiración e idolatría, con odio y envidia. Ello, visto a través del personaje de Salieri (quien se cree que fue profesor de Mozart, cosa que en el film no se ve absolutamente para nada), el cual no puede creerse que el compositor que ha creado esas piezas tan maravillosas con las que ha quedado hechizado fuera ese hombrecillo de actitud tan estúpida y tan infantil... pero sin embargo, un genio. La película tiene una fuerza para contar todo eso increíble.
La actitud y personalidad de Salieri se ve claramente en una maravillosa interpretación de F. Murray Abraham que mereció un Óscar, al igual que la de Tom Hulce, que, aunque se quedó en la nominación, su papel de Wolfgang Amadeus Mozart es inigualable, expresando tanto su lado infantil e inmaduro con toques de humor muy acertados a los que acompaña la singular risa bobalicona tan característica, como su lado serio con el enfado, muestras de ser pedante, falta absoluta de modestía y tristeza.
"Amadeus" está cargada de escenas capaces de erizar los pelos del espectador, con su música, sus increíbles interpretaciones, y sentimientos como el amor, el amor-odio, la rabia, la alegría, la tristeza o la humillación (a destacar la sorprendente escena de la gran humillación que pasa la esposa de Mozart por parte de Salieri).
Es una película poderosa, llena de fuerza y de entusiasmo. Una obra maestra indiscutible, cuyos 8 Oscar son tan merecidos como toda ésta pequeña crítica que aquí la dedico a una de mis películas favoritas.
angelito 
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