Una historia llena de sensibilidad, en la que dos realidades aparentemente distantes (Mario, el humilde cartero, que intenta seducir a una joven del pueblo, y Neruda, el político-poeta) se acercan de la forma menos esperada, y hacen de la metáfora el puente para que dos hombres aprendan el uno del otro y nazca entre ellos una amistad. Buena producción, excelente trabajo de ambientación y dos actuaciones memorables. Una película preciosa.
spoiler:
Pablo Neruda, exiliado en Italia, es acosado por la nostalgia y el sinsabor de estar lejos de su patria. Mario, el cartero, se encarga de darle color a su vida, enseñándole, en su ingenuidad y candidez, la grandeza de las pequeñas cosas. Asimismo, el poeta le enseña a su joven amigo algunos trucos de poesía, y le toma un aprecio sincero y desinteresado. Mario consigue enamorar a la mujer que le inspiró sus versos, y Neruda termina siendo el padrino de la boda. El final, triste y dramático, es de una calidad estética innegable.