No es para todos los públicos. Y no lo digo por el abundante sexo explícito que aparece en el film, sino porque tiene un tempo pausado que hoy en día exaspera a muchos. No es mi caso obviamente: está entre las tres mejores de este buen director que es el señor Lee -junto a Comer, beber, amar y Tigre y Dragón-.
La recreación de la época y la belleza de sus imágenes son bazas ganadoras, dignas de nominarse al Oscar, así como las interpretaciones del gran Leung (2046, Deseando amar...) y Chen. Vestuario, ambientación y atmósfera que llenan de belleza la pantalla, y una historia de amor imposible entre el bien y el mal en la China ocupada por el Japón imperial.
Las escenas de sexo son de una veracidad como no recuerdo en una película no tipificada como erótica o pornográfica.
Notable film.
spoiler:
El torturador no perdona cuando tiene la ocasión... menudo cabronazo!!