Parece mentira, que la primera película de un director, que se supone que es cuando menos experiencia tiene y menos sabe de cine, sea posiblemente su mejor obra.
Y es que ahora mismo no se me ocurre ninguna que sea mejor que ésta. Tiene un sentido del suspense logradísimo. Y te parece mentira que con un argumento tan simple te mantenga pegado a la pantalla como un pasmarote.
spoiler:
La secuencia en el bar de carretera, cuando está emparanoiado mirando los gestos de cada cliente, las botas, para adivinar quién de ellos puede ser el que lo acosa, me parece sencillamente memorable, de lo mejor que ha parido el cine en general.