Como aclaré en una crítica anterior, me atemorizan sobremanera los niños muertos vivos en el cine (porque afortunadamente no vi ninguno en la vida real, sino no estaría aquí escribiendo), y en ésta película, una más del genero de "niño-muerto-torturado-que-busca-venganza" no me pareció que sea tan mala como dicen.
Sé que es una remake y realmente no vi la original, pero tiene momentos muy tensos, en donde sentí un poco de miedo. Quizás la atmósfera ayudó (la ví solo a las 2 a.m. en la oscuridad y con auriculares puestos), pero no me parece que las decisiones que tomaron fueron del todo desacertadas.
Lo malo de esta película es que explota todos los clichés del género, pero no los del cine japonés, sino los del norteamericano, donde tratan de generar todo el tiempo una atmósfera agobiante y tratan de poner cada 2 minutos como máximo una escena de susto típica (como sombras pasando por detrás, o gente apareciendo de golpe).
Lo demás me pareció normal... las actuaciones del montón, la banda sonora es buena (acompañando los momentos de tensión como debe ser) y el guión es pobre, se llena de previsibilidad.
spoiler:
La escena del final, donde la niña viene caminando y moviendo el rostro a lo "cine de terror japonés" me parece la escena de la película mejor lograda (aunque sea muy al estilo de Samara Morgan saliendo de la tele en "The Ring" norteamericana)