Te deja mal cuerpo después de verla. Pretende provocar, con escenas muy violentas y desagradables para que surja la polémica y la película tenga una publicidad añadida. Sin embargo, no lo consigue porque es mala de cojones y únicamente basa su interés en mostrarnos explícitamente escenas de lo más escabrosas. No hay argumento y el director quiere rizar el rizo alargando la película con escenas prescindibles como cuando el trio protagonista discute en el metro bla bla bla. Todo ello aderezado con un mareante movimiento de cámara pretendidamente moderno. Sin duda, estamos ante otro de esos directores tontos con mensaje.
spoiler:
Hay dos escenas especialmente violentas: la de la violación, que es durísima, pero más impactante es la del principio, cuando se cargan al malo con el extintor haciéndole literalmente puré la cabeza.