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Voto de Jack Carter:
9
Voto de Jack Carter:
9
7,2
67.864
Intriga. Drama
Los Angeles,1928. Christine Collins (Angelina Jolie) es una madre soltera cuyo hijo desaparece sin dejar rastro. Algunos meses después, la policía le comunica que ha encontrado al niño, pero, nada más verlo, Christine se da cuenta de que no es su hijo. Sin embargo, está tan confundida que se lo lleva a casa, aunque exige que continúe la búsqueda de su verdadero hijo. Tachada de loca e incapacitada por la policía, por fin encuentra un ... [+]
22 de diciembre de 2008
22 de diciembre de 2008
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Reconforta saber que cada cierto tiempo un director de reconocido prestigio y extensa trayectoria acudirá a su cita con el público, y no defraudará.
Una temática como la de “El intercambio”, en otras manos, podría haberse convertido en carne de parrilla televisiva de sábado tarde, pero bajo la batuta experta de Eastwood –en realidad también compone la banda sonora- un guión firme torna en todo un tratado cinematográfico sobre corrupción, hipocresía, falsedad, manipulación. Sobre el amor materno incondicional y sobre el sadismo de algunas mentes.
Sirviéndose de la esbelta y en apariencia frágil figura de una Angelina Jolie que impregna a su personaje de aplomo ante la adversidad y utilizando la fuerza expresiva de sus enormes ojos arrasados en lágrimas, Eastwood consigue reflejar toda la tristeza, la desesperanza, la impotencia de los sentimientos de una madre que debe batirse en dos frentes: el de la búsqueda de su hijo y el de la lucha por la verdad.
Una temática como la de “El intercambio”, en otras manos, podría haberse convertido en carne de parrilla televisiva de sábado tarde, pero bajo la batuta experta de Eastwood –en realidad también compone la banda sonora- un guión firme torna en todo un tratado cinematográfico sobre corrupción, hipocresía, falsedad, manipulación. Sobre el amor materno incondicional y sobre el sadismo de algunas mentes.
Sirviéndose de la esbelta y en apariencia frágil figura de una Angelina Jolie que impregna a su personaje de aplomo ante la adversidad y utilizando la fuerza expresiva de sus enormes ojos arrasados en lágrimas, Eastwood consigue reflejar toda la tristeza, la desesperanza, la impotencia de los sentimientos de una madre que debe batirse en dos frentes: el de la búsqueda de su hijo y el de la lucha por la verdad.

Y lo hace con su estilo pausado y seguro, sobrio, elegante. La clase de estilo que permite que la ceniza de un cigarrillo consumido cayendo al suelo en primer plano marque visualmente de forma inteligentísima y demoledora una revelación brutal. El estilo que con otro breve primer plano -esta vez el de una horca flácida e inofensiva tirada en el suelo-, mostrado a la vez que escuchamos gritos de desesperación ante un destino cierto, consigue erizar la piel al sentir un fin no por más esperado menos estremecedor.
Narrativamente, su maestría nos conduce en un momento dado del filme por dos y hasta tres historias paralelas – en una comisaría, en un aterrador manicomio, en un rancho en medio de la nada- en las que observamos las muy diferentes preocupaciones de los personajes respectivos -un cuerpo de policía corrupto, una mujer internada injustamente, un niño perdido-. Todo esto hasta llegar al punto en que todas ellas se entrelazan y dan lugar a unos cuarenta minutos finales absolutamente apasionantes, de los que hacen pensar cuando llegan los títulos de crédito que pocas veces merece tanto la pena pagar una entrada de cine.
Narrativamente, su maestría nos conduce en un momento dado del filme por dos y hasta tres historias paralelas – en una comisaría, en un aterrador manicomio, en un rancho en medio de la nada- en las que observamos las muy diferentes preocupaciones de los personajes respectivos -un cuerpo de policía corrupto, una mujer internada injustamente, un niño perdido-. Todo esto hasta llegar al punto en que todas ellas se entrelazan y dan lugar a unos cuarenta minutos finales absolutamente apasionantes, de los que hacen pensar cuando llegan los títulos de crédito que pocas veces merece tanto la pena pagar una entrada de cine.
Otra obra maestra de un cineasta genial.
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