Cuando decidí ver esta película pensé que me encontraría con un remake para adolescentes de la excelente ópera prima de Spielberg, "El diablo sobre ruedas". En cierto modo fue así, ya que el planteamiento es prácticamente calcado. La única diferencia que ofrece "Nunca juegues con extraños" es que el camionero acosador es objeto de escarnio por parte de sus protagonistas, convirtiéndolo en un psicópata más peligroso todavía. Hasta aquí la película tendría un aprobado raspado por ser otra versión más a las que nos tiene acostumbrado Hollywood. Sin embargo, la nota debe ser más alta cuando es capaz de no decaer en ritmo, ser increíblemente entretenida e incluso lograr que algunas escenas superen en tensión y angustia a su predecesora, como la del final, muy conseguida y que te mantiene pegado a la butaca.
spoiler:
No obstante, queda la laguna de cómo el camionero puede saber todo sobre los chavales, incluso su parentesco y relaciones.