Un guión que da la sensación de haber sido escrito en tres cuartos de hora, con unos personajes planos, raquíticos y estereotipados hasta la náusea. La película deja clara una cosa: Corbacho y Cruz no tienen ni puta idea de lo que es el acoso escolar. Cualquiera que se dedique a la enseñanza de adolescentes puede llegar fácilmente a esa conclusión. Me temo que se han limitado a enchufarse al Youtube y ver un par de salvajadas. Con la buena acogida que tuvo su anterior película, se deben de haber creído que pueden con todo. Qué atrevida es la ignorancia. Ver spoiler.
Un asunto tan insoportablemente traumático como éste, para el que tiene la desgracia de padecerlo, se merecía algo más de honestidad. Me parece una película mal interpretada, peor dirigida y con un guión de risa, si no tratara algo tan serio. Es un film vacío y oportunista que aprovecha el tirón mediático del bullying; en eso se parece, por desgracia, a muchos telediarios. ¿Dónde queda la víctima? ¿Qué reflexiones se plantean? No solamente la considero una mala película, creo que además es nociva.
spoiler:
Es cierto, y por desgracia muy frecuente, que muchos casos de acoso pasan desapercibidos a profesores y padres. Pero pretender que, por simple efectismo argumental, un acosado pase por acosador y viceversa, denota que los responsables de la película no conocen el tema ni por el forro. Al menos si tenemos en cuenta cómo se presentan los personajes y las situaciones en la película. La evolución psicológica del Zanahoria es inverosímil, un absurdo. La película carece de cualquier trasfondo moral y acaba degenerando en una especie de “a ver quién la tiene más larga, capullo”. La ley del Oeste.