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Los interiores de una vida
Estamos ante la primera película de Woody Allen de temática absolutamente seria sin ningún tipo de humor, una película completamente dramática sin faceta cómica. Y donde Allen no aparece en pantalla. Se trata pues de una película personal, contada en un tono reflexivo y pausado.
Allen utiliza un modelo “bergmaniano” de hacer cine, se elimina el humor dando paso a la crónica familiar. Es una película reflexiona sobre la familia, el éxito, el fracaso, el amor, la debilidad, la depresión, los afectos, la muerte... Una película llena de momentos y escenas maravillosas, como la de la playa, o la de la boda familiar.
Podemos decir que es la predecesora en cierta manera de su posterior “Hanna y sus hermanas”. Hay una gran interrelación entre ambas películas, en la temática y en algunos personajes, aunque evidentemente esta última está contada en un tono de comedia, mientras que aquí no se encuentra ninguna comicidad. Una cosa a destacar en este sentido es la seriedad de los personajes, el dramatismo de sus historias.
Es una película sorprendente en el sentido de su poco o nada parecido con los anteriores trabajos de Allen, pero donde deja claro que es todo un cineasta que no solo sabe hacer comedia sino que sorprende con un puro drama de máxima expresión. Magnifica película.
Oscar 
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