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Mucho sentimiento pero poca emoción.
Drama que pretende tocar la fibra sensible ambientado en la época de la segregación racial en USA. Narra la historia de una niña huerfana de madre que vive con su violento padre, hasta que ella y su criada negra huyen de la casa y se quedan a vivir en el hogar de tres hermanas negras muy especiales para su época (pudientes y cultas). La niña por supuesto encontrará en esa casa la paz y el amor que siempre había buscado.
La cinta se centra sobre todo en la introspección del personaje principal de la niña, en que observemos sus pensamientos, su tormento interno, sus fantasmas del pasado, y en ver todos los hechos que pasan a través sus ojos. Y la verdad es que Fanning actúa con solvencia haciendose creíble. De cómo sienten el resto de los personajes el guión nos ofrece más bien poco (una pena porque que las actrices son buenas y Latifah tiene un carisma que ha sido totalmente desaprovechado, ya que la cinta parece no atreverse a desnudar el alma de su personaje en ningún momento).
Sin embargo la película sufre fallos. A pesar de tener el buen reclamo de estar ambientada en la época de la segregación racial para generar situaciones dramáticas interesantes y captar la atención; la cinta narra esos abusos y tiranteces de una manera muy de puntillas y entre alfileres, como si no se quisieran centrar mucho en el tema para no desviar la atención de la trama principal de las comeduras de coco de la protagonista. Está bien el mensaje que nos ofrece la cinta de la fuerza de voluntad y la resistencia de este colectivo contra esa represión e injusticia, pero está tratado de una manera típica y algo superficial. Además, el ambiente relajado y feliz que nos muestra de la casa de las tres hermanas parece que va a ser efectivo con momentos agradables que despiertan buenas sensaciones, pero según avanza el metraje acaban en la ñoñería blandenge muy vista.
Y, sobre todo, la película falla en un argumento con un mal tempo. Su ritmo es demasiado pausado, la cinta es lenta y vacua en la mayor parte de sus momentos sin apenas acontecientos; y cuando nos muestran algún momento duro o blandengue, lo hacen en pequeñas dosis sin hacer mucho ruido, como pequeños caramelos que se terminan al instante sin poder saborear nada en ningún momento ni colmar el apetito. Al final esos pequeños instantes quedan en la anécdota, haciendo que la historia que pasa por nuestros ojos no logre captar nuestra atención lo sufiente como para sentir cierta implicación o emoción. Y los dos personajes principales (tanto el de la niña como el de la apicultora) se sienten desaprovechadísimos.
En fin, una historia sensiblera y trágica, pero carente del sufiente interés y emoción. Al final se acaba tornando demasiado ñoña y con pocos acontecimientos que mostrarnos. Aun así las solventes actuaciones hacen que se asiente rápido y se deje ver.
Lo mejor: Q. Latifah y D. Fanning (ambas desaprovechadas). La ambientación.
Lo peor: Que no despierta el interés sufiente como para emocionar.
Spark 
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