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De glorias y de miserias
Crítica caprichosa esta, hasta podía clasificarse como primeriza. No porque no haya muchos detalles a resaltar en esta peli de Burton, sino porque es mi primer experiencia en lo que respecta a la historia del planeta de los simios. Imposibilitado de compararla con otras versiones, me limitaré a describir esta última entrega.
Una de las características que gobiernan en esta obra es el cuidado por determinadas cuestiones argumentales y, sobre todo, el perfeccionamiento de elementos pura y exclusivamente técnicos. Una de las cosas que me llamaron la atención del guión es la entrada lisa y llana a un mundo lleno de reglas y/o leyes que, de no estar ya de vuelta, pueden dejar al espectador iniciado muy comprometido en la comprensión global de la historia. En patas me he quedado, literalmente, y corriendo detrás de un universo rico pero tan sintetizado en sí mismo que, insisto, me ha dejado afuera de muchas cosas. Existe, por otro lado, un tratado cuasi obsesivo por ciertos gestos de los personajes simiescos, el maquillaje glorioso y un cuidado por el guión que si bien no termina redondeando un producto notable sí lo logra desde la sensación de estar presenciando una obra organizada.
Allí donde la peli quiere ganar en profundidad, percibo una laguna conceptual muy fuerte. Puesto que ese enorme y significativo final pierde peso y coherencia por un uso poco cuidado de las distorsiones temporales que reinan en el argumento. Aquí el montaje se me hace desordenado, poco claro. Creo percibir la importancia del ser humano para evolucionar, perfeccionarse en su lucha día a día por la supervivencia de la especie dentro de un nuevo universo que a la legua se nota...no es tan distinto al nuestro: posee nuestras mismas virtudes y miserias. No obstante, hay fallas en el guión y el factor temporal es desprolijo, dejando claras las intenciones pero no tan claros los mecanismos para hacerlas explícitas.
Juan Rúas 
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