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Del amanecer de los tiempos venimos...
Siempre había tenido ganas de ver este filme, y cuando lo pude ver no me decepcionó. Puede llegarse a pensar que ha quedado un pelín desfasado, al ser la película de 1986. Pues no es cierto, ya que su ritmo, efectos especiales y emoción están intactas. Se nota un poco, eso sí, el aire "ochentero" en la estética y en las música (ojo, con canciones de Queen, pocas películas de aventuras pueden presumir de tener canciones de grupos tan míticos). La verdad es que el argumento es original, narrándonos las aventuras de Connor MacLeod, un inmortal que vive día a día hasta que tenga que luchar por su destino...y su vida. La historia, su propia vida inmortal nos lleva desde la Escocia medieval, donde Connor conocerá a otro inmortal, Juan Sánchez Villa-Lobos Ramírez, que le instruirá en el manejo de la espada; hasta el Nueva York de los 80, donde Connor vive a la espera de que su destino sea definitivo. En la película se dan una serie de aciertos que la engradecen, desde la presencia fornida e impactante de Sean Connery (como siempre), hasta el buen hacer de Christopher Lambert, en una de las poquísimas películas en las que ha triunfado. El montaje es excelente (mención aparte merecen los flashbacks, auténticas obras de arte), así como el ritmo de los duelos. ¡Ah!, y uno de los malos más repulsivos y odiosos: Kurgan (Clancy Brown). Muy buena película de aventuras.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Es curioso que el personaje de Sean Connery, Ramírez, sea considerado egipcio-español. Una rareza. La película está llena de momentos ya míticos, como el duelo final entre Kurgan (Brown) y Connor en la nave industrial abandonada; todas las instrucciones y consejos que ofrece Ramírez, el duelo Ramírez-Kurgan, etc. El hieratismo de Lambert favorece la melancolía y rudeza de su personaje.
feisal 
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