Dos amigos acuden al centro comercial para resarcirse de la reciente ruptura con sus novias, allí coincidirán con un grupo de esperpénticos personajes. Kevin Smith es fan declarado de John Hughes, y eso se nota en Mallrats, la cual se podría decir que se asemeja a las películas de Hughes El club de los cinco (The Breakfast Club) o Dieciséis velas (Sixteen Candles), pero sin dejar de lado el peculiar universo de Smith.
Ya los títulos de crédito llaman poderosamente la atención presentado a los protagonistas como superhéroes de cómic (de los que Smith es fanático, además en la película hay un cameo de Stan Lee), incluso uno de los momentos más recordados es aquel en el que los dos amigos discuten sobre la posible madre del hijo de Superman. Y es que la película está llena de guiños a la cultura pop en general y a los cómics en particular. Smith demuestra más desenvoltura como guionista que como director siendo bastante más eficaz en el humor lingüístico que en el físico. Todas las interpretaciones son correctas, Jason Lee es un descubrimiento, Shannen Doherty tiene algunas de las escenas más memorables y Joey Lauren Adams se muestra como toda una “robaplanos”. Tan sólo desentona Jeremy London, totalmente anodino, como su personaje.
En definitiva, una película juvenil superior a la media gracias a sus hábiles diálogos y su amalgama de peculiares personajes. Atención al divertido final en el que explican que ha sido de cada uno de los personajes.
spoiler:
Uno de los momentos más divertidos es cuando uno de los personajes se refiere a Rene (Shannen Doherty) como Brenda, su personaje en Sensación de vivir (Beverly Hills, 90210).