Mas allá de algunos giros que a mi parecer son poco creibles (giros que hacen al nudo de la trama) hay que reconocer que esta es una película muy bien contada, muy bien dirigida y excelentemente interpretada. De mas esta decir que Ulrich Mühe descolla, pero me llamó la atención especialmente la actuación de los dos veteranos actores que interpretan a los superiores del protagonista: su Jefe directo en la Stasi, y el Ministro de Cultura. Excelentes ambos. Tambien está muy bien Martina Gedeck y un poco menos pero sin defraudar el actor que interpreta al poeta Dreyman. El resto del reparto también es parejo en calidad. La película narra una buena historia, que atrapa sin perder profundidad, con algunas escenas fantásticas y un final largo, un poco vacilante pero que desemboca en una escena muy bien lograda. Yo la recomiendo y le abro un crédito importante al amigo Florian del apellido difícil.
spoiler:
Mas allá de lo que ya se dijo de la tinta roja en el informe y algunas otras "licencias" que terminamos comprando, me parece que lo mas difícil de aceptar es que el burócrata insensible y obediente del régimen que comienza la película, de pronto y sin mucha explicación se vaya transformando en una persona que razona, que duda y que finalmente toma partido en contra de sus propios intereses. Es raro, pero cuando la película está bien hecha, los espectadores solemos perdonar esos "deslices"..