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Y Forster perdió la cometa...
Hay en "The kite runner" bastante de forzado planteamiento emocional, todo un tejido americanizado de una realidad distante a la que se pretende dar forma de cuento moral sin llegar a sobrevolar (como las dichosas cometas utilizadas aquí como elemento de unión bastante prescindible) sobre las simplezas de su guión y de sus formas. Forster (quién mucho abarca...), director de la excelente "Monsters ball" se mete en un fregado árabe al que no consigue extraer el potencial dramático necesario, quedándose en la ligereza de sus líneas, en lo evidente de su mensaje, en lo traicionero y plúmbeo de sus procesos de comparación entre civilizaciones. Queda un mensaje ligeramente efectivo, desvalido, inane, un largometraje al que se le ve venir, al que le cuesta transmitir vanos principios de empatía. Demasiado cuento forzado, poco verismo.
Vargtimmen
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