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Una de aventuras que podría haber sido impresionante y se queda en interesante
Esta película de aventuras cuenta con grandes aciertos y no menos amargas decepciones. Lo primero que deberemos hacer para pasar un buen rato es aceptar que esto es una película. Y que tanto la credibilidad de algunas escenas como el correcto y riguroso seguimiento de la historia conocida sencillamente brillan por su ausencia. La necesidad de hacer esto no es precisamente baladí y no seguir estas sencillas instrucciones se convertirá en una losa que pese durante todo el metraje. Envenenando el desarrollo de la historia. Para nada sirve idear una trama que abarque lugares tan dispares y exóticos como unas montañas yermas y heladas, una selva tropical, un desierto de dunas interminables para luego tratar de hacernos creer que nuestros protagonistas son capaces de atravesar todo este rango de climas a pie en apenas unas semanas. Todo parece demasiado forzado en este aspecto y muestra la acuciante necesidad de mejorar el guión. Duele también la forma tan pintoresca de representar a las distintas tribus. La tribu del protagonista, todos con pelo rasta. Los villanos como si fueran moros. Las tribus que encuentra por su camino sacadas directamente de algún parque de atracciones. La cinta empieza como una manida historia de amor, pero consigue evolucionar hacia una interesante película de aventuras, tal vez algo exagerada y bastante predecible, pero al menos disfrutable.
El uso de los efectos por ordenador son a la vez necesarios y uno de los mejores alicientes que encontraremos en ver esta obra. Son muy espectaculares, aunque le pesa la misma falta de credibilidad que al resto del conjunto. La cinta tiene potencial para ser un trabajo excelente, pero por desgracia no lo es. Resulta un tropiezo, que no un fracaso, del director, Roland Emmerich. Este señor es responsable de otros grandes éxitos como Stargate, Independence Day, Godzilla, El día de mañana y otros. Nos obsequia con preciosas vistas aéreas, grandiosos planos de esas singulares localizaciones, pero sientes que todo está vacío porque la película falla estrepitosamente en crear una carga emotiva que nos arrastre.
Los actores envueltos en esta producción son en general poco conocidos. Ni por asomo consiguen meterse en su papel, ofreciéndonos poco más que la capacidad de recitar sus líneas del guión. Esto unido a un diálogo flojo y forzado no ayuda a desarrollar mejor la historia. Baste como ejemplo de lo pueril que puede llegar a ser el guión y los diálogos lo que le dice el protagonista a un dientes de sable atrapado. No me comas cuando te libere.
Entretenida, pero ni épica ni grandiosa película de aventuras. Tal vez tuvieron problemas de presupuesto o sencillamente de tiempo. Pero poner mejores villanos, o al menos que asusten, y menos fantasía narrativa le hubieran beneficiado a la película.
dragoner 
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