No he visto la original así que tendré que hacerlo para compararlas. Lo mejor es sin duda el pulso, muy bien llevado durante toda la película. No hay muchos momentos de desahogo por lo que hay que prestar mucha atención. John Travolta y Denzel Washington están bien con sus personajes y Tony Scott vuelve a mostrar su poca sutilidad a la hora de entablar conversaciones espontáneas.
Pero ¿es cosa mía u hoy en día las películas de acción parecen transcurrir demasiado forzadamente? Demasiados flecos y demasiadas cuestiones (inverosímiles o no) que se quedan sin respuesta final o sin una aclaración. Da la impresión de que al espectador se le trata como si no fueran necesarias pero en el fondo sí lo son.
spoiler:
- ¿Qué pasó realmente con la mujer de Lituania?
- El ordenador del chaval está toda la película proyectando lo que ve y nadie se da cuenta. Ni ninguno de los pasajeros, ni el secuestrador que hace la ronda y ni siquiera Travolta que está pegado a una página web de noticias instantáneas. Y manda narices la conversación de los novios.
- ¿Un hombre en apariencia tan normal y corriente como Garber y que ha sido capaz de adaptarse tan bien a las circunstancias no tiene después ningún comprensible “sock” por haberse cargado al malo? Pues parece que no. A comprar la leche y a casa.
- El final es acongojante, los secuestradores salen andando con las maletas de dinero como si tal cosa convencidos de que ni un solo policía va a estar por allí cerca y de que nadie les va a reconocer en ningún momento. Menuda pandilla de ingenuos. Ya no hay malos como los de antes.