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Se deja ver
Uno de los géneros favoritos del cine comercial, es aquel en el que se cuenta con una historia sencilla, ubicada en un pequeño poblado (a veces un ambiente post-bélico ayuda para "marinar"), dónde el o la protagonista aprende de sus semejantes, así como válidas lecciones de vida, amor y sabiduría. Lamentablemente, lo que sugiere ser un género emotivo y memorable, termina siendo la mayor parte del tiempo una falsedad indescriptible, cuyo único fin es la de lucir a su estrella principal (como Paul Newman en "Nobody's Fool", o Stuart Townsend en "About Adam") en situaciones "profundas", reflexivas, y casi la mayoría del tiempo, románticamente deshonestas. Por eso fue que vi en "Belle Époque", una película desarrollada en un pintoresco poblado español, en Europa, absolutamente alejada de todos los vicios propios del cine de Hollywood, una alternativa un poco más honesta o diferente al resto.
Grave error.
La historia (que no podría ser más genérica), comienza justo cuando Fernando (Jorge Sanz), un joven desertor, encuentra acogida por parte del excéntrico Manolo (Fernando Fernán Gómez), un afable residente más de un pequeño y tradicionalista pueblo español, justo antes de comenzar la famosa guerra civil que azotó dicho país en las década de los 30. Los problemas comienzan cuando las guapas y joviales hijas de Manolo van de visita a la casa de campo para organizar su anual temporada vacacional, y Fernando se siente atraído por todas ellas. El asunto es que sólo puede decidir sobre una, pero sin lastimar a las otras… ¿Podrá encontrar su verdadera media naranja en tan encantador poblado?
El problema principal de "Belle Époque" no es lo trillado de sus argumento, o el débil desempeño dramático que se muestra sobre su jocoso argumento, sino que la mayor parte de la película el melodrama se siente falso, y el metraje tiende a ser demasiado largo y redundante, cuando a fin de cuentas ya tenemos previsto que lo puede suceder al final.
Reconozco que posee escenas tremendamente hilarantes, pero sólo bajo la compañía de su brillante elenco de apoyo (Fernando Fernán Gómez, Maribel Verdú, Penélope Cruz y Chus Lampreave). El papel protagónico, sin embargo, se muestra fláccido y mucho más insustancial de lo acostumbrado. Pero finalmente esto no es culpa del actor Jorge Sanz, sino del guión que le regala un papel tan absurdo y unidimensional.
Y hablando de unidimensional, cabe mencionar que los hechos vistos en ésta película distan mucho de ser memorables. No quisiera decir que todo lo que vemos y oímos en "Belle Époque" es irrelevante, pero no deja huella, es insípida, y totalmente carente de visión artística.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Me temo que sólo puedo recomendar ésta película como una comedia pasajera, libre de pretensiones, pero totalmente olvidable. Con un mejor guión y un mejor enfoque narrativo, "Belle Époque" pudo ser realmente emotiva y lucidora (digamos, al estilo de "Antonia" y "Stealing Beauty"), pero en estado actual, la cinta tiende a ser demasiado ligera y exagerada. Por el lado positivo, al menos la película rara vez aburre, así que si no hay otra cosa, o de repente la llegan a pescar a altas horas de la noche, la experiencia puede ser tan pasable como gratamente entretenida. Por mi parte, creo que "Belle Époque" no merece halago superior a ese.
Edwin 
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