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Hey You...
He aquí una película que no sufre de un vacío existencial, una obra maestra llena de contrapuntos y con una historia común para cualquier hogar.
Una muestra magistral de las virtudes de los dos actores escogidos para protagonizar. Particularmente la Sra Laura Linney es de mis actrices favoritas, es de esas mujeres que traspasan la pantalla y llegan a conmover las fibras más íntimas del espectador de turno. Jeff Daniels ha tenido papeles muy estúpidos (como el de Dumb and Dumber, lógico por lo que la película representa) pero realmente es un gran actor que cuando consigue un papel serio logra destacarse y hace lucir a sus compañeros.
Las interpretaciones de los adolescentes son soberbias, no se achican ante estos dos grandes, y de algún lugar logran sacar valor y en algunos momentos (yo diría que en varios) se devoran la película. La edad de la inocencia de estos chicos se ve perturbada por la situación conyugal. Tienen unos padres bastante liberales, resultan hippies para una época anacrónica... escritores, cliché típico de muchos de éstos.
La película es bastante pequeña, su historia es amplia y es la que engrandece al filme, que se magnifica por la calidad de los sujetos que la llevan adelante, sin esta clase de actores sería difícil montar una película de estas características.
La clase de drama agridulce que plantea el filme es lo que hace que me quede tranquilita sentada frente a la teve, mientras tanto mi mente es la que se moviliza, pues esta clase de historias me deja pensando.
No sólo es difícil ser adolescente, ya que de por sí genera millones de dilemas existenciales dignos de una edad complicada. Tener padres como éstos debe ser bastante duro de aceptar, gente compleja y problemática, parejas que un día se aman y al otro se odian. Un adolescente no comprende bien ciertos avatares de la vida, y los púbers de este film parecen rebelarse ante la falta de atención de sus padres, algo extirpado de la realidad de cualquier familia con problemas, no se exagera en ésto, eso es muy importante.
Si uno se detiene un poco a mirar la vida de los demás, notará que historias como éstas abundan, en Brooklyn y en cualquier parte. Con sólo mirar al lado nuestro nos encontraremos con un drama similar al que la película plantea.
Un punto favorable del filme es la banda sonora, pues la grandiosa canción de Pink Floyd nos hará estremecer en más de una oportunidad. Los diálogos son otro punto a destacar, la inteligencia del guionista y director se aprecia desde el vamos.
La historia en juego pone en jaque a aquellos padres encargados de organizar la educación de sus hijos, y deja en evidencia a ciertos adolescentes rebeldes que ponen en marcha el plan universal de llamar la atención a cualquier costo, sin medir las consecuencias que éstos pueden generar.
Se nota que me encantó, pues no le encontré falencias, sino todo lo contrario. Además a mis ojos le vino muy bien ver este tipo de planteos dignos de la cotidianeidad.
Rockmina 
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