spoiler:
Un etarra alquila un piso franco en Madrid, donde hay una tía que le gusta enseñarle el potorro. El terrorista se la tira, claro.
Más tarde este benefactor de la humanidad estampa un coche bomba contra una comisaría. En el mismo instante que realiza esta obra de caridad se da cuenta que la putilla del potorro entra en esa comisaría, así que el tío persigue el coche hasta dentro de las dependencias policiales. Fin.
Con semejante argumento el que tendría que tener los días contados como director es Imanol Uribe, pero no, que va, premios a mansalva. ¡País!