Reservoir Dogs supone el nacimiento del mejor director de cine de los 90, Q. Tarantino. Considerada por muchos la mejor Opera Prima de la década, rebosa genialidad y talento en cada uno de sus planos.
Sus ingeniosos diálogos, el carisma de los personajes, un perfecto montaje, una banda sonora de lujo y una forma de rodar maquiavélica hicieron grande a un Tarantino que aún nos reservaba lo mejor de su cosecha privada: Pulp Fiction.
spoiler:
La escena de la tortura al policía debería de ser considerada como una de las mejores de la década de los 90, e incluso de la historia moderna del cine.