Es una película con esquema clásico de Allen, grandes actores a su entero servicio y toques de humor que van más allá de lo genial. Sin embargo, el conjunto es algo desequilibrado: la historia de Branagh es mucho más interesante -en lo humorístico y en lo existencial- que la historia de su ex-esposa Judy Davis, más banal y previsible a pesar del antológico sketch de la clase particular de felación.
En los Newman Awards, premios que yo mismo concedo desde hace veinte años, Charlize Theron fue elegida la Tía Más Buena del año 98 por su actuación, tan corta como memorable, en esta película.
Branagh cumple a la perfección con su papel de Allen rejuvenecido. Lo único incomprensible de su papel es que abandone a ese pedazo de mujer adulta llamada Famke Janssen y se enrede con esa zorrona evidente de Winona.
La duda: ¿DiCaprio actúa, o eso que hace en pantalla es su vida real?
spoiler:
El chiste antológico: Charlize, con su lengua jugueteando en la oreja de Branagh, le pregunta si no tiene miedo a los microbios, ya que está resfriada. Branagh, al borde del orgasmo lobular, le responde: "De ti me contagiaría hasta de cáncer terminal"