Film emocionantísimo, con una gran Don Cheadle (como nos tiene acostumbrados) y un grandísimo Chiwetel Ejiofor que está revelándose como un actor de órdago.
La presencia blanca en la cinta, personalizada en Martin Sheen, ayuda a quitar el tapujo de ser cine sólo para negros (y amplía el mercado estadounidense).
El papel de Ejiofor, como blanco metido en la piel de un negro es tremendo, sobre él y no sobre Cheadle ronda la trama. Eso si, es Don Cheadle quién aporta las dosis de humor y la agilidad en el diálogo.
Por lo que cuenta y como lo cuenta, y sobretodo por la caracterización de los personajes, de las mejores de su año.
spoiler:
La muerte de Martin Luther King marca un hito, pero sobretodo da un giro a la película, un giro a peor para Don Cheadle...