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La nueva comedia para la campaña preveraniega
Tom Vaughan, director de varios telefilms y de dos películas (bastante) desconocidas, se hace un hueco en Hollywood con una de las comedias del año. No por su calidad, sino por el renombre de los actores, el atrayente público y tres o cuatro gags graciosos. Simplemente, es síntoma de la decadencia de Hollywood, la falta de ideas y el arte del repetir; se trata de un refrito de gags y películas (como a la que alude el malogrado título en castellano, Algo pasa con Mary con la misma Cameron Diaz; patético juego de palabras).
El guión sin lugar para sorpresas: se conocen, se casan, se llevan mal, se empiezan a gustar, se enamorans, los errores hacen que se separen, pero no pueden vivir el uno sin el otro y final (genialmente, sin ser pasteloso) típico de Hollywood. Huyendo de lo que podría haber sido una correcta comedia de guerra de sexos actual, se convierte en ocasiones en comedia absurda (con algún gag bueno) y a ratos en la comedia romántica más sensiblera que no emotiva. Los personajes son típicos, bastante bien presentados, pero llenos de arquetipos estandarizados en el mundo hollywoodiano. Muchas de las situaciones son repetidas, aunque, muchas veces, con el buen tratamiento que reciben continúan despertando las risas de toda la sala (eso sí, de un multisalas, ¿dónde iba ser sino?)
Ashton Kutcher más preocupado por el flequillo (uns 8 veces se lo toca o mueve la cabeza) y Cameron Diaz más preocupada por su cuerpo (por cierto, ¿se ha operado los labios o me lo parece?) componen una pareja sin demasiado química, pero asegurándose un puesto fijo en el desgraciado género.
La parte técnica destaca una banda sonora que recurre a temas populares como el "Grace Kelly" de Mika (del cuál soy devoto) y el montaje juega un papel importante dándo agilidad al film.
(((Para fans de este tipo de películas)))
Lo mejor: La jugosidad de la propuesta...
Lo peor: que, al final, cae en tópicos
Alain Garrido 
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