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Scarlett lleva bragas rosas
Vista la película, la ropa interior de la protagonista es la conclusión más profunda a la que he podido llegar. Esto no es más que un paquete sin gracia pero con mucha cara mona.
Me alucina que la gente vea en sus personajes un atisbo de verosimilitud. No conozco muchas niñeras, pero me da a mí que el perfil nacional –ni internacional, me temo- no se ajusta demasiado al encarnado por la Johansson. El niño, inaguantable; me resulta imposible empatizar con él. De buen grado le hubiera gratinado en el microondas. Los padres, una mala caricatura de un arquetipo imposible, aunque estén interpretados por dos buenos actores como Linney y Giamatti. Y el guaperas de Chris Evans, pues eso, luciendo percha. Ah, y la Keys, guapísima. Pero aquí no canta.
Si esto es una parábola sobre el abandono infantil y los matrimonios ortopédicos en las clases altas norteamericanas, o un estudio antropológico sobre la infancia, entonces puede que ‘El Equipo Ja!’ sea un certero y crudo retrato de la realidad española. Siendo así, me callo.
Las gallinas que salen por las que van entrando.
Shinboneniná 
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