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Despista a primera vista
El director Robert Benton, nos ofrece un film que gira alrededor del amor. A priori, puede llegar a pensarse que se trata de una típica comedia norteamericana, pero esa creencia se desvanece durante los primeros segundos del metraje, con un inicio francamente desmotivador: Morgan Freeman pasea de noche por un parque cercano a su casa, su mirada y su voz en "off" no dejan lugar a dudas. Estamos ante una película en la que la comedia juega un papel más bien secundario.
El film nos cuenta unas cuantas historias entrelazadas que tienen que ver con el amor, que suceden en un café que frecuenta el personaje de Morgan Freeman, que hace las veces de observador/narrador. El tono del film, aunque intenta aparentar aquello tan manido de "el amor lo puede todo", tiene un transfondo amargo, que se intuye a través de la mirada de Morgan Freeman y su mujer, ambos marcados por la muerte de su hijo, y en la mayoría de historias que nos cuenta, con un final un tanto desalentador.
A pesar de ello, el director no hace "sangre" de ello, y evita que el film caiga en la sensibleria barata, mostrando un relato bastante realista, aunque tiene una visión del amor como algo inevitable, marcado por el destino que en muchas ocasiones puede ser trágico y en otras ocasiones simplemente caprichoso.
El film se beneficia de un buen reparto encabezado por el (casi) siempre bueno Morgan Freeman, y que cuenta con Greg Kinnear Billy, Burke, Radha Mitchell y los jóvenes Alexa Davalos y Toby Hemingway quienes nos ofrecen un buen registro que contribuye a la idea coral con que está realizado el film. El film, quizás acaba siendo excesivamente frío, e incluso desapasionado, por la propia voluntad del director de huir del lagrimeo fácil.
manulynk 
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