Malsana e inquietante historia -con unos personajes atrapados por algo que parece encontrarse en ellos mismos- esta película hace gala de un malabar uso de los contrastes. El contraste más evidente es el uso de una isla como Mallorca como ambientación de un macabro juego, cuando lo fácil hubiera sido usar la claustrofóbica atmósfera de la seminal SEVEN o la de su digna discípula LOS SIN NOMBRE.
Si tenemos en cuenta que Daniel Monzón, el director, era crítico de cine y formó parte del genial programa de televisión DIAS DE CINE, es normal que hallemos ecos cinéfilos:
EL DOCTOR MABUSE (villano inquietante y con inimaginable influencia); La NARANJA MECÁNICA (el uso de la música como instrumento dañino que hacía en ella el personaje del escritor); SPIDERMAN (no la reciente, sino una tv-movie de los 70 con personas reales y en la que en el episodio piloto el argumento versaba sobre lo del suicidio inducido); la película INVASORES DE MARTE (las marcas del cogote); el cine de Cronenberg (la escena inicial); Hitchcock, etc.
A destacar también que, donde otros usarían gore sin mesura, aquí se prefiere resolver cierta escena de distinta forma pero con mismo fondo (la escena de la zodiac en las cuevas).
Le iba a dar un 8 mientras la veía, pero al provocar y dejar ese mal rollo post-visionado, le aumenté la nota. Que incluso el plano final da que pensar y estremece de forma sutil. Y el malo es una gran elección de reparto. (ver Spoiler).
Ah, y encuentro muy normal la recreación de la fotografía en las vistas de Mallorca. Si yo filmara una película aquí en Menorca haría lo mismo.
spoiler:
Kovak está interpretado por David Kelly, ese actor con cara de abuelete buenazo y entrañable que todos querríamos tener (hace ese papel en CHARLIE Y LA FÁBRICA DE CHOCOLATE). Una gran idea usar a este actor con cara que inspira cariño para hacer de retorcido asesino. Esta elección es tan -o quizá más- acertada que usar a alguien con un rostro inquietante (Hannibal Lecter; Santini el argentino demente y encerrado de LOS SIN NOMBRE; ...)