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MIEDO DEL BUENO
La primera vez que la vi, lo pasé fatal y genial. Me explico: pasé verdadero pavor, pero estaba encantada porque me gusta pasar miedo viendo una peli, lo que me produce la sensación de haber disfrutado de esta macabra manera... ¡Qué le voy a hacer! Cuando espero ver una película de miedo y, me encuentro con la típica bobada que, no sólo por no ser muy original, está rodada para adolescentes que buscan la excusa de recibir algunos golpes sonoros y, unos cuantos de efectos especiales más o menos sangrientos para arrimarse un poco al maromo/maroma que tienen al lado, malo. Eso es divertido con 15, pero según pasan los años... esperas algo que te de verdadero miedo y que al final te deje con un !!!guauuuu!!! en el cuerpo. Igual que las montañas rusas escalofriantes.Con ésta, además de asustar a la mayor parte de la gente que la ve, por mucho que intenten hacerse los duros, plantea en muchos casos, aunque sólo sea por un breve espacio de tiempo y, aunque luego sea desechada por decabellada, la idea de ¿y si esto puede realmente ocurrir? ¿Serán verdad esas leyendas que se cuentan en muchos pueblos y ciudades europeas sobre personas poseídas que ni la ciencia o la medicina pueden certeramente explicar de modo racional...? Obviamente, ahí ya entran en juego muchas cuestiones de tipo personal: la fe o la creencia en el más allá, en el demonio, en lo sobrenatural en general... pero es interesante. Los actores, como creo que es la opinión general, están estupendos. Linda Blair ha tenido que "cargar" con la verdadera maldición que esta película ha traido para ella: será para siempre "la niña del exorcista". La verdad es que, salvo las horrorosas secuelas posteriores, no ha tenido oportunidad de tratar de mostrarnos si esta excelente actuación era sólo su talento o, fruto del de su director y del resto del reparto, así como el guión y demás. El padre Karras: genial y, la madre: también y muy creíble. De Max ¡qué vamos a decir a estas alturas! Excelente como casi siempre. En realidad hasta las pequeñas apariciones son buenas. ¡¡Y la música?? Quedará para siempre como una obra brillante y reconocida hasta por el menos cinéfilo, igual que las bandas sonoras de John Willliams. Los diálogos son estupendos y, no se limitan a intercambios de frases para rellenar escenas de susto como en muchas pelis de miedo. Aquí son una parte más y, muy importante. El trauma psicológico de pérdida de fe, sentimiento de culpa, etc... del personaje de Karras es muy interesante y, esas escenas con la madre..¡¡¡¡¡¡uuyyyy!!! Ponen los pelos de punta. En definitiva, es una obra maestra del cine de terror y siempre que la reponen en la tele, hay algo que me empuja a revisionarla. Al contrario de lo que parecería normal: no me canso, la disfruto de nuevo y vuelvo a pasar miedo. Esto me pasa con muy pocas películas, con otras dices: "buaaa, ésta otra vez; ya la he visto y, creo que con esa vez fue suficiente". ¡¡Mala señal!! NO CON EL EXORCISTA
EVA 
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