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La pasión la pone el director
Una historia de amor a medias, esa es su gran carencia, su gran defecto, la historia se debería sostener en ella, y desgraciadamente no es así, se profundiza poco en la relación de los dos personajes principales, el director deja demasiados cabos sueltos, le falta fuerza o como dice el mismo título pasión, tal vez la causa este en el libro original, que tampoco lo sabe transmitir como a mi juicio debería, la cinta en más de una ocasión se ve como una historia sin rumbo fijo, y eso le hace perder interés.
Pero si a falta de una historia de pasión tenemos a un director como Joe Wright la cosa cambia, sinceramente no se si es él, la banda sonora, la fotografía o la mezcla de todo ello, pero el resultado es sobrecogedor, se podría decir que si nos ceñimos solamente a la parte cinematográfica de la película, la parte técnica, es pura pasión, pura poesía, la primera hora de metraje es del mejor cine que he visto en mucho tiempo, su belleza, su delicadeza y el ojo del director para captar los pequeños detalles, los pequeños gestos, es abrumador, y todo esto al lado de un par de actores en estado de gracia, sublime.
Aunque también tiene sus altibajos, el distanciamiento de la pareja no parece jugar a favor de la película, pues cuando el protagonista es enviado al frente, la película sufre un importante bache, se encuentra en terreno enemigo y núnca mejor dicho, pues la dirección que a pesar de seguir siendo más que notable, lo padece, vaya si lo padece, aún manteniendo la belleza de las imágenes gracias a una fotografía que sabe adaptarse, la cinta se torna un poco lenta, pesada, aún así esta fase de la película la recordaré por el tremendo plano secuencia, en él se puede apreciar de una forma contenida pero clara como el agua, la miseria de las guerras, el dolor, sin necesidad de ser demasiado explícito, ni de sacudir al espector con crudezas inecesarias, el director da en el clavo, un auténtico triunfo que seguramente quedará en la retina de más de uno.
Y el final, por dios que final, es donde se junta todo, donde todos los sentimientos afloran de una forma casi irreprimible, la corta pero intensa aparición de Vanessa Redgrave te derriba por completo, un final estremecedor, lírico, demasiado poético para ser real, pero perfecto para una película.
Muy recomendable.
Tom_Hagen 
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