Si no recuerdo mal, en su H.G. Wells situaba los sucesos a finales del siglo XIX, Byron Haskin los adaptó a los años 50 del pasado y Spielberg hace lo propio en el 2005. El director de “Tiburón” toma como referencia el libro y algunos aspectos de la película de Haskin. A pesar de tratarse de un film de Ciencia Ficción esta nueva versión centra su atención en un núcleo familiar roto, algo que motiva mucho a Spielberg y que lejos de concentrar su esmero en alternativas militares, prescinde de cualquier alusión a ellos para hacer una película más humana en la que la supervivencia es el objetivo de la trama. Spielberg nos muestra a un Tom Cruise distraído y comodón que ha perdido a su mujer y el respeto de sus hijos, a los que no valora en la medida que un progenitor debe velar por los intereses de sus hijos. No es que no les quiera, simplemente es un desastre como padre incapaz de estimular y educar a sus hijos. Sus prioridades cambiarán cuando los extraterrestres nos acechen, momento a partir del cual empieza a ser consciente de lo que ha tenido y no ha disfrutado. A pesar de este enfoque diferente en ningún momento se renuncia al espectáculo, que toma forma especialmente con la aparición del primer trípode, tal y como eran descritos en el libro de Wells y que Haskin transformó en naves espaciales. En ese momento no se ve sólo la dimensión de la película sino las implicaciones dramáticas del mismo, porque Spielberg hace de lo sería una invasión más un exterminio al que se podrían aplicar distintos simbolismos.
spoiler:
Y es que el director se mueve como nadie dentro del género, aplica una coherencia narrativa excepcional, muestra los impulsos primarios de las personas y hasta qué punto es capaz de actuar un padre en defensa de sus hijos, en una escena en la que la Cruise acaba con la vida de un hombre que les da amparo (Tim Robbins) cuando ve que éste irracionalmente pone en peligro sus vidas porque ha perdido el juicio, escena magistralmente rodada y en la que la intuición de la niña nos informa de lo sucedido sin mostrar efecto alguno. Posteriormente vemos el homenaje del director al clásico cuando el tentáculo que simula ser una especie de cámara se introduce dentro del sótano en el que están refugiados. También resulta ser un film diferente en el sentido de que la acción en lugar de crecer va remitiendo una vez los aliens han logrado su objetivo y el caos comienza a dar paso a las consecuencias, con un final idéntico al del libro y el viejo clásico, que ha sido bastante criticado cuando resulta ser más lógico que la mayoría de finales en los que se enardece el espíritu de superación humana para resistir y derrotar una amenaza invasora. Una obra maestra poco reconocida.