Aplaudo lo que tiene de compromiso, de denuncia, de sangrienta verdad. Es una película valiente y necesaria. Pero no es una buena película. Todos los personajes que pululan alrededor de Cage, excepto quizás el dictador de Liberia y el poli que encarna Ethan Hawke, sobran. Y eso es muy grave. El melodrama conyugal, el paterno y el filial son una estupidez de tomo y lomo. De lo inverosímil a lo ridículo, pasando por lo previsible...
spoiler:
¿O es que la muerte de Jared Leto en un “escenario de guerra” no se veía venir desde el primer fotograma?