Podrían haber hecho una buena película independientemente de que no sea la continuación de la primera. Incluso si no quieren comerse la cabeza, bastaría con que se basaran más fielmente en la obra original de James O'Barr y así incluso podrían superar a la cinta de Alex Proyas. Sin embargo, lo que han hecho es una especie de telefilm patético de baratillo con un argumento tremebundamente lamentable, construido mal y sin ganas. La estética del nuevo Cuervo es afeminada y menos imponente, no quedan tan bien el vestuario o el pelo, el actor no da la talla ni maquillado, más aún teniendo en cuenta que el maquillaje es ínfimo. Como curiosidad, Iggy Pop tiene un papel secundario. Podría criticar mucho más una gran cantidad de detalles que hacen de esta película una maloliente bazofia, pero ya perdí mucho tiempo viéndola.
spoiler:
En serio, es demasiado mala.