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Una pequeña ciudad bajo Londres
Una de las gigantes de la animación, la estadounidense Dreamworks Animation, y la británica Aardman Animations, decidieron unir sus fuerzas para dar lugar a una aventura que continúa en la línea de una calidad técnica insuperable y de un guión dirigido al público infantil.
Utilizando una estética para los personajes que les da aspecto de muñecos de plastilina, y unos fondos y decorados que rozan el más detallado realismo, la película posee una fuerza visual que es uno de sus mayores atractivos. Si a la excelente fotografía y diseño de los personajes y fondos, le sumamos un guión de acción imparable que deja sin respiración y dotado de un sentido del humor desternillante, irónico y hasta paródico, entonces el resultado es totalmente recomendable para hacer pasar a los pequeños un rato muy divertido y emocionante. Y, por qué no, también para los mayores que no tienen complejos a la hora de sumergirse en una historia "de muñecos" sencilla pero muy movidita que en no pocas ocasiones consigue que la risa aflore, sirviéndose de unos gags que a menudo critican y parodian desenfadadamente ciertas costumbres típicas británicas. Y la simpática crítica no se queda ahí; también hay guiños a los Estados Unidos y a Francia.
Roddy es un ratón mascota que vive en una casa enorme y lujosa, en una elegante jaula, cuidado por una niña que le proporciona todas las comodidades. Pero un día se da cuenta de que está muy solo, pues no tiene más compañía que los juguetes de su dueña. Tras la irrupción de un "ocupa" en la casa, un ratón de alcantarilla, Roddy acabará por accidente en una ciudad subterránea habitada enteramente por ratones y amenazada por un sapo mafioso que detesta a los roedores y planifica su exterminación para repoblar la ciudad de anfibios.
Diálogos ágiles y divertidos, acción apoteósica, incontables gags hilarantes, escenas que casi marean con la profusión de imaginativos detalles, humor espontáneo y con su puntito mordaz, y unos personajes atractivos y llamativos plásticamente hablando, con logradísimas expresiones, gestos faciales y movimientos fluidos.
Se conjuga la indiscutible calidad visual con la más que entretenida trama y una banda sonora a tono en todo momento con cada situación, con la alternancia de los temas sinfónicos con aires de aventuras piratas creados por Harry Gregson-Williams (ya tan experimentado en esto de musicalizar películas dirigidas al público infantil) y diversas canciones pop y rock muy conocidas, que son el complemento ideal para las muchas movidas que se suceden en esta trepidante cinta, incluso proporcionando el toque justo de ironía en algunas ocasiones.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Este puede ser otro de los muchos productos resultantes de la enfebrecida carrera competitiva entre las grandes compañías que se dedican hoy día al género, pero hay que reconocer que, en este caso, les ha salido un producto notable y muy digno.
Si no, compruébenlo ustedes mismos y anímense a pasar un rato entretenido. Vale la pena por menos de ochenta minutos de duración.
Vivoleyendo 
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