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Reflexión sobre la vejez.
¿Reflexión? ¿O acaso el mejor término es radiografía?
Tal y como queráis llamarla, lo que "Elegy" da (o más bien Isabel Coixet) es personalidad. Una nueva muestra de lo íntimo, de lo cotidiano, y una vez más de lo personal.
La madurez aquí, y el paso de los años, que no es lo mismo, son los principales protagonistas. El guión sabe perfectamente como otorgarle el tono correcto al metraje de principio a fin; sin prisa, pero sin pausa.
La mano de Isabel Coixet se aleja bastante de las florituras (acertadas) de sus anteriores films, para aquí sentar la cabeza, y con el mismo sentido de posibilidad y sello, regalarnos un plato de muy buen gusto para los groumets más exquisitos y exigentes.
Una vez más, no decepciona.
Lo mejor: los actores, todos, especialmente la pareja protagonista. Todo el resto.
Lo peor: ¿El cambio de título?
Quiero hacer una mención especial a Penélope Cruz, no sólo en esta película, en la que sus ojos dicen más que mil palabras, sino que al reconfortante y del todo interesante nuevo ritmo de su carrera, eligiendo muy bien los proyectos y evolucionando como actriz hasta un punto sorprendente. Me estoy enamorando de Penelope, y no sólo de su cuerpo.
Mikel 
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