Esta película es una maravilla, una obra maestra sin duda, su profundidad no tiene límite.
No se puede dejar de pensar en ella sin hacer una profunda reflexión.
La quìmica entre lo sonoro y lo visual es brutal. Nadie mejor que Vedder para entender el espíritu de Alexander Supertramp ,nadie mejor que Eric Gautier para plasmarlo en imágenes, y por supuesto nadie mejor que Penn para homogenizarlo.
Simple y sencillamente PERFECTA
spoiler:
Memorable la escena cuando Chris vaga por las calles de Los Angeles, y a las afueras de un bar, empieza a imaginarse a si mismo viviendo la vida que le habìan trazado sus padres.