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Muy bien ambientado calco
El ambiente está acorde con el de la excelente primera parte de Alex Proyas: opresivo, oscuro, lleno de humo y sombras, esta vez menos gótico y en tonos rojizos pero igualmente sugerente. Sin embargo, es esto lo único por lo que destaca el filme: por su ambiente. El resto es un calco casi absoluto de su antecesora: el asesinato, la venganza a los perpetradores uno por uno, el enfrentamiento final, la historia de amor, los sueños. No enseña nada nuevo y da la completa impresión de que uno se la sabe de memoria. Secuela olvidable.
Cantamañanas 
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