Durante la Segunda Guerra Mundial, si bien en los dos bandos la existencia de cuerpos coloniales o de hombres de color era habitual, incluso en el ejército alemán que contaba entre sus filas con soldados árabes e incluso africanos (las pocas fotografías existentes son realmente curiosas), eran las fuerzas de la Francia libre de De Gaulle la que más se abastecía de estos hombres como base de sus filas, más después de la derrota de la Francia continental después de 1940 que dejó como únicas pertenencias francesas disponibles (aunque de Vichy) los territorios coloniales del norte de África.
En todos esos cuerpos de todos los ejércitos, especialmente en los que tan cacareada era la lucha por la libertad como fue el caso de los soldados de color en el ejército americano como de los árabes en el ejército francés como nos muestra la cinta, la discriminación era el pan de cada día, siendo así, las que por sus méritos deberían ser unidades de élite, marginadas al anonimato y al olvido.
En el ejército francés, empezando por los españoles republicanos de la Legión Extrangera y siguiendo con los soldados coloniales sobre los que nos ilustra la historia, la discriminación de los supuestos hermanos de armas también era el pan de cada día.
Por eso me ha gustado tanto esta película, porque aparte de las excelentes, cuidadas y rigurosas escenas bélicas que contiene no se corta un pelo en decir todo lo que tiene que decir, no se calla ni oculta la vergonzosa realidad, y la expone con una honestidad sobrecogedora, tan brutal que la idea de que los hombres que hicieron posible la liberación del que al fin y al cabo era no su país, sino un estado opresor, fuesen discriminados por su propio ejército se torna indigerible.
Me gusta porque apela a la razón y no a la pena, a cuestionarse como puede darse semejante situación y aún así seguir adelante, porque muestra que "esto es lo que hay y si no te gusta te aguantas" y no hay héroes que quieran cambiar lo que no se puede cambiar pero creen que el cumplimiento del deber será el que abra los ojos a sus mandos y el que les traiga las merecidas recompensas. Más duro aún y una pena que en eso también se equivoquen.
La historia de los que lo dieron todo por su país y su país no fue capaz de mover un dedo por ellos culmina además con una escena final que parece ser la brutal antítesis a la escena final de "Salver al soldado Ryan". En ella incluso los muertos han sido olvidados y yacen en un rincón bajo la mirada del último amigo que los recuerda.
spoiler:
Las escenas bélicas me han parecido muy buenas por la excelente rigurosidad mostrada. Así, en la defensa del pueblo hacia el final de la película, un soldado alemán que lleva una MG-42 es acompañado de cerca por otro soldado que lleva las municiones, igual que se puede observar con los soldados que sirven los morteros en otra de las escenas.
El más impresionante y que creo que no había visto en ninguna otra película es el soldado alemán con el lanzacohetes... ese si que estaba enfadado, además es que no se le acaban.
Lo único que echo en falta es no saber que pasa con Irene, la francesa con la que se escribe el soldado Massaud cuyas cartas son censuradas.