|
Tanta originalidad me desborda
"El hombre sin sombra", "El efecto mariposa", "American psycho", "Leyenda urbana", "Jurassic Park"... si buen todas ellas no tenían una gran idea sobre la que sustentarse, curiosilla como mucho, si tuvieron un remake de gran altura, porque ya se sabe, en Hollywood prima la originalidad ante todo y sus intentos de renovarse constantemente están por encima de cualquier factor económico, claro...
"Dirty dancing 2" no es más que otra muestra de la falta de ideas que, junto a remakes y precuelas o secuelas de sagas totalmente sobreexplotadas, se sobrepone en el planet Star, y por ello se agarra a los mismos cliches de siempre: Chica guapa americana rica y simpática conoce a pobre muchacho cubano de gran corazón y honestidad, entablando dulce amistad con él (y algo más, como no) que se verá enturbiada por escollos familiares. ¡Gran novedad! ¿no?
Y eso sin hablar de los tipiquísimos entes perturbadores, de los maestros de improviso (infame el cameo de Swayze, que ya no sabe donde meterse para aparecer en pantalla) o de las vueltas que llega a dar el tema para absolutamente nada.
Y aunque finalmente quiera resultar distinta y alejarse del final que nos hemos tragado mientras intentábamos no vomitar miles de veces, no haber prestado ni un mínimo resquicio de la atención merecida a sus personajes (parece ser que sólo los bailoteos priman en esta cosa), pesa, aunque tanto como debe pesar ese 2 tras el título para que capullos como yo la veamos con prejuicios y le metamos un 3... ¿o no será cosa del 2? jusjus... quien lo sabe... aunque yo de ustedes, no me arriesgaría a comprobarlo.
Grandine 
|