Me gustó pero me pareció que podía dar mucho más de sí.
El problema que le veo a esta película es que las premisas de las que parte son un poco débiles, poco asentadas, de modo que el resto del metraje lo pasas mirando con cierto escepticismo lo que te explica. Si a eso le añadimos que parece querer emular el buen hacer de Wong Kar Wai pero no lo consigue, nos encontramos con una historia interesante, pero un poco fría y con poca enjundia.
Es difícil describir el sentimiento, pero Wong Kar Wai en "In the mood for love" nos ofreció un recital de cómo mostrarlo muy finamente en un contexto muy similar. Al adolecer de esa mano maestra para reflejar ese amor subterráneo que fluye bajo la aparente normalidad de la protagonista, el resultado final es un tanto descafeinado, con un sentimiento mucho más contenido del que podría haber dado de sí.
Ah, siento hablar tanto de Wong Kar Wai, pero es que me encanta.
spoiler:
Como si fueran curvas que van encontrándose en ciertas tangentes (qué poética es la matemática, hehe), los personajes coinciden a lo largo de la historia hasta en cuatro contextos diferentes: la guerra China-Japón, la revolución comunista, etc.
Marcada por el primero de los encuentros, el personaje que interpreta Xu Jinlei anhela cada uno de esos nuevos encuentros, si bien para él (Jiang Wen) siempre son nuevos, no pilla que es la misma. Esa espiral termina con lo que nos explica al principio de la película: tras la muerte del hijo de ambos, ella decide quitarse la vida, no sin antes enviarle una carta en la que narra cada uno de sus encuentros.