“Nadie habría creído en los últimos años del siglo xix que las cosas humanas fueran escudriñadas aguda y atentamente por inteligencias superiores a la del hombre…”. Así empieza la obra de H.g. Wells “La Guerra de los Mundos”, Steven Spielberg comienza la película con una voz en off que pronuncia la misma frase, tan sólo cambiando de siglo. La fidelidad a la obra se mantiene durante toda película junto con un aire catastrófico que atemoriza e ilusiona al espectador, que sabe no le ocurrirá nada, porque está sentado en su sofá… y después de esto? Nada, después no hay nada, sólo una trama comercial que roza lo televisivo y dificulta el desarrollo de la cinta. Tan comercial y absurdo que incluso desacredita las interpretaciones de los actores donde destaca un creíble Tom cruise y una favulosa Dakota Faning.
spoiler:
La primera hora de La Guerra de los Mundos es apasionante, o así me lo pareció la primera vez que la vi en la pantalla de cine hace un par de años. Durante ese tiempo, Spielberg da lo mejor de si mismo, vuelve al cine que tantos éxitos le trajo y tantos buenos momentos nos dejo. Mantiene la tensión y crea un sentimiento de empatía con los personajes en su huída hacia cualquier lugar seguro.
Los actores secundarios, Dakota Fanning como niña-en-apuros-salvada-por-tom-, y el pollo que hace de hijo mayor, están más que solventes y parecen comportarse como cualquier adolescente en apuros. El personaje de Cruise, un mal padre que intenta salvar a sus hijos, guía al espectador.
Tras el primer despliegue técnico y visual, los visos de obra maestra empiezan a desaparecer para dejar paso a una de las tramas más absurdas que se le han visto al director de La lista de Schlinder. Un “super tom” con unas cualidades sobrevaloradas, la cienciología funciona, le da la paliza de su vida a Tim robbins que le saca metros en cuanto a estatura y a interpretación se refiere. El señor Cruise se convierte en Michael jordan y encesta en el corazón de un bicho cuando este se lo va a zampar junto con su niña y otros 20 o a 30 que están encerrados junto a él. Y luego… El nivel de la cinta aumenta, vuelve lo escrito por Wells, y acaba casi magistralmente, pues descubrimos que el hijo de tom se ha salvado de una muerte segura tras una explosión nuclear. Esperemos que no se le vaya la cabeza con Indiana Jones 4, aunque por el título mal vamos.