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De pelado drogado a pelado eléctrico
Sigue en la misma línea delirante, cómica, y ultraviolenta de la primera parte.
Pero bastante más elevada desde lo sexual, mucho más atrevida e incorrecta en sus variantes.
El argumento es minimalista pero aceptable para una cinta de acción que se entromete ya en la fantasía de lo absurda que resultan en sus planteos.
Pero todos sabemos qué tipo de película es, así que sus alevosas exageraciones no hacen mella al producto final, sino que lo potencian y lo convierten en un combinado hiperpotente que no da respiro ni un solo segundo.
Lo mejor del filme es que es original aun cuando sigue el mismo patrón de la primera parte. No obstante ello, tiene la capacidad de seguir impactando con sus enérgicas alternativas, renovándose con ingenio, y haciéndonos reír con sus ocurrentes y desenfrenadas vicisitudes que buscan el escándalo más ruidoso que surge de lo lascivo y de lo adrenalítico.
El pelado Jason Statham está brillante en su papel de hombre tuneado totalmente desencajado y Amy Smart sigue levantando ánimos con su belleza (aún en un papel para nada femenino). Ambos meten toda la pimienta desde lo artístico para que la cinta funcione, pero además hay una electrizante musicalización que va al tono con las enérgicas situaciones que se suceden unas tras otras, una excitante puesta en escena, un logrado tratamiento visual, muchas secuencias para el recuerdo por su grado de impacto y polémica, unos conseguidos efectos especiales desde lo técnico para dar vida a lo licencioso y exacerbado, y por sobre todo mucha chispa desde el delirante argumento que incita en todo momento a la diversión y la risa.
Palabras claves: desquiciado salvajismo, frenética adrenalina, ritmo furioso, desmadre sexual, incorrección política, ultraviolencia, eléctrica fantasía, superhumano, humano tuneado, escándalos, humor verde.
(cualquier aporte, sugerencia, o simple acotación a esta crítica serán bien recibidas en el espacio de comentarios de mi blog personal)
Betomovies 
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