Sin duda es un film cargado de nostalgia por un personaje como James Bond que no pasa de moda y esto aumentado por los años que caen sobre Sean Connery y la demostración de que todavía a esas alturas de los ochentas con todo y peluquín su actuación llenaba los zapatos del agente 007. La banda sonora cobija esta nostalgia en esta póstuma actuación de Sean como el agente británico al servicio de su majestad
spoiler:
Cuando Kim Basinger aparece en la pantalla nadando en la piscina y sale de ella para caminar hacia Sean Connery que esta relajado con la mitad del cuerpo en el agua es realmente para recordar el encuentro de dos grandes símbolos sexuales del cine. Aunado a la música de fondo es simplemente exquisito.