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Por un puñado de dólares (a puñetazo limpio).
Buena película debut del escritor Robert Rossen, convertido en director un puñado de veces con bastante buen resultado, prueba de ello es este film y la absolutamente maravillosa e irrepetible El buscavidas, la aclamada El político, las dos primeras con el deporte, el juego y las apuestas como medio de viaje a los infiernos de la codicia humana, y con tintes de autorretrato, dada la ascendencia judía de Robert y sus comienzos como practicante de boxeo. La cinta sirve también para colocar al director en el punto de mira del movimiento anticomunista, al estar escrita por Abraham polonsky, joven simpatizante del P.C. Hecho que años más tarde lo obligaría a exiliarse a Italia y España.
En el manido retrato de un boxeador de barrio humilde capaz de llegar a lo más alto, no sin antes pagar un alto peaje en cuestiones de honor y nobleza, la historia resulta muy convincente, los personajes están bien perfilados como no podía ser de otra manera, siendo Rossen reputado y exitoso guionista. La narración parte del presente para viajar unos años atrás en un flash-back muy bien enlazado de vuelta en una elipsis realmente brillante. Así el director tiene tiempo de ponernos en situación justo antes del gran combate.
El argumento desde luego no es nada innovador, y las escenas de combate son escasas y bastante penosas. Esto le resta puntuación al resultado final. Las actuaciones, en cambio, son estupendas. Y la belleza de Lilli Palmer, que guarda gran parecido con los mejores momentos de Mónica Randall, también de gran atractivo, es un aliciente añadido en el film.
7.77
SBarrettt 
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